Una camara no es un objeto de metal frío y cristal. Para nosotros , es un artefacto sobrenatural.
Recuerdo la primera vez que vi una...el peso de esa cámara robusta en las manos de mi padre;que la sostenía con la reverencia de quien guarda un secreto, y yo lo miraba con los ojos encendidos, brillando como esos flashes que cegaban por un segundo para iluminar la eternidad.
Cuando le dije que esa era "la caja que paraba el tiempo", su risa llenó la habitación. Pero lo supe de verdad días después, bajo la luz roja y densa del cuarto oscuro. Ver nuestras siluetas emerger del papel sumergido en el químico, como fantasmas que decidían quedarse con nosotros, fue el truco de magia que definió mi vida.
Nunca dejé de mirar así. El mundo dejó de ser un caos de movimiento para convertirse en una sucesión de encuadres:
Los paisajes se transformaron en composiciones de luz y sombra.
Entonces, el destino hizo su mejor toma. Conocí a alguien que no solo amaba la fotografía, sino que la rescataba. Alguien que entendía que una cámara vieja no es chatarra, sino un testigo mudo de miles de historias que se negaban a morir.
Vimos la tecnología transformarse, los carretes convertirse en píxeles y el grano en nitidez digital, pero la esencia seguía siendo la misma: la resistencia humana contra el olvido.
Unimos pasión por rescatar estos tesoros y visión de magia y de esa unión, de las manos que reparan y los ojos que sueñan, nació este espacio.
"Este museo es para que, al cruzar la puerta, el tiempo también se detenga para ti."
Hoy, las cámaras en estas vitrinas no están jubiladas; están esperando a que alguien las mire para recordarles que un día fueron capaces de congelar el mundo.
Bienvenidos a nuestra caja del tiempo!!!!